El grabado representa la clave del arcángel Metatrón. Metatrón es el arcángel de la primera séfira del árbol de la vida, Kéter. Es el príncipe de las caras, el que está delante de la cara de Dios. Su orden Angélica: regente de la jerarquía de los Serafines. Es el más alto en la jerarquía celestial. Es él quien dispensa la luz divina sobre el mundo. Está más cerca del trono de Dios.