El mito de Isis y Osiris simboliza la alquimia de toda metamorfosis. Isis, diosa y hechicera, recuerda la presencia y la intervención constructiva y curativa de lo eterno femenino en todo proceso de transformación que implique el inconsciente. Su hermano y difunto esposo, Osiris, símbolo del antiguo rey, a quien busca incansablemente: Osiris actúa como una imagen interior que te guía.
Esta búsqueda, voluntad unificada y oculta de Isis, se asemeja, en el plano psicológico, al deseo inconsciente de entablar una conversación con su inconsciente donde reside el Sí mismo, la claridad, el despertar consciente (Osiris muere y renace en Horus, hijo de Isis). Es a través de la experiencia vivida del querer saber o conocer, que puede tomar múltiples formas, que se expresa la voluntad unificadora de Isis.