El cuenco está grabado con 3 símbolos diferentes: el Fénix, el Dragón y una Lemniscata que se abre sobre aves. El Dragón representa una etapa preliminar de transformación. Al adentrarse en el inconsciente, la antigua conciencia se coloca en una situación peligrosa, ya que aparentemente se apaga a sí misma para metamorfosearse. El Dragón es el símbolo de Oro de la Conciencia…
El Fénix representa el azufre filosófico. Representa entonces el principio de fijación que reside en el hogar de nuestro fuego central donde parece consumirse sin cesar, para renacer continuamente de sus cenizas. Es el símbolo de la regeneración que es la obra al rojo alquímico.
Entre estas 2 figuras grabadas, una Lemniscata. Es una forma de movimiento espiralado con el paso incesante por el centro. Tradicionalmente, como en matemáticas, se ha convertido en el símbolo del infinito.